huellas

Plantaste en mi una semilla. El amor loco por la naturaleza y por cada pedazo de vida que inunda este mundo.

El mirar la vida de unos ojos profundos, indescifrables y a la vez los más sensibles que he conocido.

Dejaste un legado con el roce de tus dedos, amor. Con la ilusión de tus manos y la sonrisa de niño navegando las montañas.

Quien escribe es un pedazo de ti que está en mi. Hay una habitacion en mi corazón reservada para tus abrazos y nuestras aventuritas.

Hay un alma tendiéndote la mano, esperando que algún día, coja la tuya.

Adiós. Hasta otra vez o nunca (Ángel González)

Adiós. Hasta otra vez o nunca.

Quién sabe qué será, y en qué lugar de niebla.

Si habremos de tocarnos para reconocernos.

Si sabremos besamos por falta de tristeza.

Todo lo llevas con tu cuerpo.

Todo lo llevas.

Me dejas naufragando en esta nada inmensa.

Cómo desaparece el monte

-me dejas…-,

se hunde el río

-…en esta…-,

se desintegra la ciudad.

Despiertas.

Ángel González (De A Todo Amor, 1956)

Micro-cuento

Ambos estaban rotos. Lucían su  mejor sonrisa y se reían de la menor tontería. Pero no podían engañarse a sí mismos, el engranaje de sus corazones estaba oxidado, amordazado y dolorido.

Si bien se amaban por la noche, al despuntar el alba acababan mirando al techo con los ojos perdidos y el alma en pena.

Hablaban de su pasado y se sentían identificados. Esas charlas bajo el faro eran como ungüento para su maltrecho corazón. Ella no se sentía llena. Sólo la comprensión la hacía sentir menos sola en el mundo. Arropada entre palabras, ideas y miradas sin prejuicios ni ataques.

A pesar de eso, no olvidaba. Sabía que nunca iba a hacerlo. Es imposible borrar del corazón todo aquello que una vez te invadió la piel. Y menuda invasión. Ni las tropas de Napoleón podían comprarse con la danza de los dedos de Samuel en su piel. Ni esos besos caídos del puto paraíso. O mejor dicho, nacidos del universo indescriptible que habían creado.

Pero ya no estaba allí. Ya  no sentía esos labios ni se estremecía cada rincón de su cuerpo con sus besos. Se habían acabado y no hacía más que evocarlos, como buena experta en la práctica de la autodestrucción.

Reflexions

​Som puta pols, saps?

Som aquest aire mitjanament pur que inhalem per necessitat, no pas per ganes.

Per ganes estariam estirats al primer rierol buit, esperant que el diluvi se’ns emportés.

Si fos per ganes.

Ai, les ganes.

Les ganes flueixen de les meves entranyes, com el magma.

Per ganes el sol tampoc sortiria.

Però aquí el tinc, en forma dun petit raig que m’acarona les pestanyes.

Per ganes, dibuixaria cels blaus a cada racó fosc del teu cor.

Per ganes, cap de nosaltres entaria al cicle de la societat moderna. Horaris absurds i llum artificial.