Reflexiones

Existencia mil y una veces cuestionada.
Sinfín de preguntas.
Desierto de respuestas.
Sol. Luna. Brisa. Oleaje. Risa.
Ingredientes esenciales para la receta de la vida que,
muchas veces se desvanece entre nuestros dedos,
como la arena. O el amor.

Música

Música.
Caminos inciertos se tambalean al son de una melodia que juguetea con mis nervios.
Música.
Dulce beso en la frente cuando lo necesito y feroz daga en el costado cuando el corazón llora.
Música.
El roce del alma materializado en pura vida.
Música.
Ver a mi gente unida compartiendo el instante presente. Palpando la vida sin miedo.
Música.
Tierno abrazo que mece mis sueños y aliento que me levanta, una y otra vez del pozo de mi sin sentido. 
Música.
Tú y yo. Toda la humanidad enlazada en la misma partitura.
Música.
Esperanza destilada en acordes menores y amor empapado en los huesos.

Vaivén

Me muevo en un mar de entresijos de palabras mal pronunciadas.

Rotas en dos.

 

No se trata de substituir.

Se tratat denutrirse

de todas las almas

que tocan la nuestra.

Tercer día

Tomo este pedazo de papel en blanco como si fuese un mensaje directo a tu bandeja de entrada.

¡Buenos días! ¿Cómo está el verde de tus ojos? ¿Siguen, tus labios, siendo el sinónimo de la perfección? Estoy segura de ello.

¿La verdad? Sigues azotando mi mente y mi corazón, más de lo previsto.

Y yo, sentada, viendo tal espectáculo sin saber qué hacer.

X,

 

 

 

 

 

Turbulencias

Por las mañanas me azota un malestar que lleva tu nombre.
Impotencia viva.
Lucha entre el impulso y la razón.
El resultado siempre es la inacción.
Por miedo a volver a caer.
Por miedo a verte a través de una lágrima.

Y con esto a cuestas me muevo por nuevos caminos.
Sorprendiéndome de la intensidad con la que te guardo en mi corazón. X